SANGRE MATA CULPA

Un joven sintió ya muy de noche que alguien se movía por el jardín trasero de su casa, zona no muy bien iluminada. Tomó su arma y cuando sintió el siguiente movimiento entre los arbustos, disparó sin titubear. Su madre había salido muy temprano. Sólo los dos vivían allí. Cuando fue a ver entre las ramas encontró el cuerpo de su madre muerta. La bala le dio en el corazón. En los días que siguieron, el sentimiento de culpa lo devastó. Pisó mil lugares psiquiátricos y tres años después una bala en su cabeza lo mató. La culpa le hizo creer que él era el maldito que acabó con su propia madre. Nunca pudo perdonarse.

Otro joven quiso experimentar aires de independencia. Con herencia en mano, zafó de la supervisión de su viejito para vivir esa vida VISA tan popular hoy… “la vida es ahora”. Fue al mundo y el mundo lo devolvió destrozado directo a un chiquero. Chanchos por todos lados, lodo a cada paso, suciedad sin medida. No lo podía creer, con su padre lo tenía todo, pero allí estaba hediondo, solitario, sin herencia y sin padre. Alguien que había malgastado tanto billete no tenía perdón. La culpa le refregó eso mismo en su sucia cara. ¡Tú no mereces nada! Estaba fuera de sí, creyendo esa mentira de diez céntimos, auto rechazándose.

Uno de esos días, no sé a que hora, “volvió en sí”. Fue conciente de sí mismo y de su situación. Se percató que la culpa más lo distanciaba de su padre y más lo hundía como hombre. Sacó la cuenta y decidió: “Aunque no soy digno de ser llamado su hijo, volveré a la casa de mi padre y seré su siervo”. Cuando llegó a la casa que él no merecía y vio a su padre que él no merecía, recibió también algo que él no merecía… perdón. El amor y el perdón de Dios son eternos para ti que eres su hijo.

La culpabilidad es un zarandeo brutal interno de rechazo a uno mismo. Es llanto, depre, lamento, mochila pesada. Es creerse una basura por algo malo que hiciste conciente o inconcientemente. Suena estúpido pero eso es. No respiras, te ahogas, aún si pisas la iglesia cada domingo. El pasado es tu presente y el futuro nunca lo conocerás.

¿No te perdonas por no haber estado en el hospital cuando tu madre fallecía porque te largaste de casa?
¿No te perdonas el divorcio de tus padres porque consideras que fuiste tú la causa?
¿No te perdonas haber enviado a tu hijo al cole para nunca más volverlo a ver?
¿No te perdonas haberte perdido los momentos más importantes de tus hijos?
¿No te perdonas a ver matado a tu madre en una noche de sobredosis de droga?
¿No te perdonas haber reprobado el examen de ingreso a la uni y defraudar el esfuerzo de tus padres?
¿No te perdonas el no haber ahorrado un sol para ayudar hoy tu padre enfermo cuando pudiste?
¿No te perdonas el haber sido infiel a Dios, a tu familia y a ti mismo?

¡No te culpes más! Existe un camino para salir de esa onda expansiva… ve a Jesús. Él te perdonará y te dirá que te perdones tú también. Jesús defendió a una mujer adúltera y le dijo: “Ni yo te condeno”. La culpa condena, Jesús libera. Su sangre quita y limpia toda mancha, para llevarte a la libertad total. Como dice el viejo himno: “¿Qué nos puede dar perdón? Sólo de Jesús la sangre”. Su sangre mata la culpa.

1 Juan 1.9
“Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad”.

Un abrazo a todos,

El Zetta Etiquetas:

CORRE POR TU VIDA

Al llegar a una ciudad, cierto noble que andaba viajando, mandó fijar el siguiente anuncio: "Pagaré las deudas de cualquiera que venga a verme mañana entre las ocho y las doce de la mañana".

Dieron las once del día sin que nadie hubiese acudido. Poco tiempo después fue llegando un pobre hombre que con mucha timidez y como con vergüenza le dijo:

-Señor, ¿es cierto que usted ha prometido pagar las deudas de cualquier persona que venga a verle?

-Sí, efectivamente así es. ¿Cuánto debe usted?

El hombre dijo cuanto era. El caballero extendió un cheque por valor de la cantidad que debía, y le mandó que se sentase hasta que dieran las doce. Media hora más tarde llegó otro y fue tratado de la misma manera. Al dar las doce el hombre despachó a los dos.

Al salir a la calle se hallaron con muchos personas que se burlaron de ellos por haber sido tan crédulos y haberse dejado engañar, por aquel hombre. Pero grande fue su sorpresa al ver los cheques que tenían en la mano y que sus deudas habían sido canceladas.

Entonces corrieron a la puerta de la casa... mas era demasiado tarde. Ya había pasado la hora y la puerta estaba cerrada. Tuvieron que volverse entristecidos por no haber creído.

Isaías 55.6
"Buscad a Jehová mientras puede ser hallado, llamadle en tanto que está cercano."

Llegará un tiempo cuando quizá sea demasiado tarde para que alcances la salvación de Dios, ya sea porque llegue la muerte o porque el Señor venga por segunda vez. El único tiempo que podemos considerar como nuestro es el de "ahora", el "hoy" que tenemos. Actúa hoy... pero corre hacia Cristo y salva tu vida Etiquetas:

AGONÍA PARECE SER LA PALABRA CORRECTA

Agonía es la palabra correcta para los días de cristianismo que vivimos hoy. Leonard Ravenhill, un apasionado por Dios en alma, corazón y vida pone los puntos claros. Escúchalo en este video y tu corazón no querrá ser más el mismo. Seamos un Movimiento Cristiano con la fe bien puesta y entendida para no que no nos engañen más.



Desde hoy inauguramos nuestra nueva sección "La locura de la cruz", en nuestra web del Movimiento Adhulam. Añadiremos antiguos y nuevos post. Se viene el arsenal bíblico y visual. Etiquetas:

PASO 2 PARA AYUNAR: COMPROMÉTETE

Ora acerca del tipo de ayuno que debes realizar. Jesús enseñó que todos sus seguidores deben ayunar (Mateo 6.16-18); sin embargo, para Él era más importante en qué tiempo ayunar.

Mateo 9.14-15
"Entonces vinieron a él los discípulos de Juan, diciendo: ¿Por qué nosotros y los fariseos ayunamos muchas veces, y tus discípulos no ayunan? 15 Jesús les dijo: ¿Acaso pueden los que están de bodas tener luto entre tanto que el esposo está con ellos? Pero vendrán días cuando el esposo les será quitado, y entonces ayunarán."

Antes de entrar en ayuno, decide primero lo siguiente:

1. Duración del ayuno: una comida, un día, una semana, varias semanas, cuarenta días (los que ayunan por primera vez deberían empezar poco a poco).

2. El tipo de ayuno que Dios desea que usted lleve a cabo (como el agua solamente, o agua y jugos, qué tipos de jugos y con qué frecuencia).

3. Actividades físicas o sociales que restringirás.

4. Cuánto tiempo dedicarás a la oración y a la Palabra de Dios.

Hacer un compromiso de antemano te ayudará a mantener tu ayuno cuando las tentaciones físicas y presiones de la vida cotidiana te tienten a abandonarlo.

Todos los martes seguimos ayunando en Adhulam. Y los sábados de 5 a 6 pm. son nuestros Encuentros de Oración. ¡Te esperamos! Etiquetas:

"NO TODO EL QUE ME DIGA SEÑOR, SEÑOR..."



Paul Washer nuevamente con un mensaje muy confrontativo para el contexto mundial en el que vivimos, pero la Palabra de Dios permanece para siempre en medio de un "evangelio" diluido que hoy se predica. La advertencia es explícita: "No todo el que diga Señor, Señor..." A tomar en serio las palabras del Maestro. Etiquetas: